Desde que en 2005, cuando contaba con 21 años y trabajaba para una agencia de espectáculos, le ofrecieron rodar su primera película porno junto con su pareja de entonces, la carrera como pornostar de esta cántabra de rompe y rasga fue en auge saltando de las producciones nacionales al porno europeo de más alto nivel. A finales de 2008, y para desesperación de sus fans, bajó el ritmo de sus apariciones en el porno compaginándolas con actuaciones y shows, alguna incursión en el cine convencional y en la publicidad, y trabajos como modelo de fotografía.

Mala estudiante, Natalia dejó el instituto a medias para ponerse a trabajar como camarera, luego consigue un empleo como gogó y de ahí se embarca en una agencia de espectáculos donde ejerce de stripper mientras empieza a forjar su carrera como modelo de fotografía erótica. En 2005 llega por fin su momento y rueda una escena porno con su novio de aquel entonces y una compañera stripper, y a partir de ahí le llueven ofertas en el panorama nacional, aunque su momento álgido llega cuando firma con Private y rueda con Nacho Vidal y hace algún filme para la productora Evil Angel, convirtiéndose en una de las grandes especialistas españolas en sexo anal.

Gran amante del tunning, se presenta a menudo en ese tipo de eventos y no duda en lucir toda la carne que haga falta, y quizá los culés la recuerden con especial cariño ya que les hizo de talismán cuando se sacó las tetas en el estadio Santiago Bernabéu la tarde, aciaga para algunos y gloriosa para otros, del 2 de mayo de 2009, cuando el FC Barcelona se impuso por 2 – 6 en el feudo madridista.