Tras graduarse en Administración y finanzas la vida profesional de Fayna se presentaba la mar de aburrida, pero algo durante un empleo que tuvo como camarera de discoteca debió de hacerle cambiar de opinión y decidió explotar su exuberante cuerpo de la forma más evidente. Pasó al mundo del striptease y de ahí al porno, convirtiéndose en una habitual del catálogo de Cumlouder, y ejerciendo las prostitución eventualmente.
A pesar del considerable tamaño de sus pechos operados, Fayna admite estar deseosa de pasar de nuevo por el quirófano para aumentar aún más su talla.
Tetacas de escándalo, cuerpo de impresión y simpatía a raudales definen perfectamente a esta espectacular actriz que escena tras escena demuestra lo tremendamente fogosa y sexual que puede llegar a ser encendiendo a cualquiera. Amante del lujo y de los coches de alta gama.